jueves, 2 de septiembre de 2010

Caer y levantarse.



-Me duele esa fibra que compone mi maravilloso orgullo. Me la han tocado. Puede que hayan jugado un poco con ella, pero no la han destruido, que es lo importante. -dijo Dave mientras leía el periódico deportivo.

-¿Y cuál es el motivo de ese dolor? -preguntó mi yo inocente.

-¿El motivo? pues... imagina que te quitan todo lo que, durante años, has logrado con sudor y lágrimas, y que tantas alegrías te ha dado en la vida. Y lo peor no es esto, lo peor es que no se crea en la posibilidad de tus capacidades para llegar a lo más alto. Para hacer algo futuro. Algo bueno. -contaba con nostalgia. -¡Imagina que no se te valora, querida! creo que es para que te duela la fibra y algo más... -dijo esta última frase en tono burlesco.

-Bueno, "querido", tal vez hayas estado en lo más alto, en la cima, pero caíste, y lo que te hace falta es volver a subir. -respondí segura de mí misma para impresionarle.

Dave se quedó pensativo, y la expresión de su cara, que antes era apagada, fue cambiando a un color esperanzador y exclamó:

-¡Claro, escalaré la montaña, volveré a llegar a arriba, y esta vez lo haré bien! ¡Me encargaré de asegurar todos los nudos para no correr riesgo! Esta vez lo haré bien. -dijo con total convicción de sus palabras.

2 opiniones:

Cynthia flies! dijo...

te lo inventaste tu? *.*
porque mola mucho! :)

Ana dijo...

Que buena entrada, me encantaa! :D Nunca hay que rendirse, siempre hacia arriba :D Un saludo :)