domingo, 15 de enero de 2012

Domingos.



Domingos en los que odias los amaneceres, la brisa te molesta y el sol te quema. 
Domingos en los que se resume toda la mierda de la semana. 
Domingos en los que no quisieras ser tú, no por ti sino por los demás.
Domingos que te obligan a reencontrarte contigo mismo, a pararte en seco en la autopista de la vida y plantearte si coger atajos será lo correcto.
Domingos en los que lo adecuado apesta y echas de menos lo que tienes lejos.
Domingos que dan paso a los lunes y a otra insana espera de los ansiosos viernes y sábados.
Domingos que ojalá no existieran.
Domingos que abusan de la anáfora.

4 opiniones:

Carla dijo...

Absolutamente G E N I A L.

Marie dijo...

Todos los domingos me suelo jurar que cambiaré de vida...

A. dijo...

En pocas frases has dicho verdades como templos -...-

Laura dijo...

Me encanta ....
Un mago de las palabras.
Un saludo