
Nunca me había planteado esa posibilidad, la posibilidad de tenernos; es decir, de yo tenerte y que tú me tuvieras a mí. Solo había pensado en tenerte yo a tí; y eso está mal porque es de ser egoísta por mi parte.
Ahora es cuando comprendo que yo también debería de haberte ofrecido mis palabras, mis cariños y mis besos; pero yo solo he sabido darte mi mal humor, mis enfados y mis riñas. Ahora es cuando me doy cuenta, ahora es cuando abro los ojos mamá.
Espero que no sea tarde. Te quiero.
